Islam and secularity. The future of Europe's public sphere, Nilüfer Göle [Review of the book]

Roger Campdepadros Cullell

Resumen


En este libro en formato ensayo Nilüfer Göle aborda, por un lado, el tema del Islam y la secularización y, por el otro, el de la integración del Islam en la Unión Europea. A partir del análisis del secularismo francés y del laicismo turco toca cuestiones de fondo como las características de la identidad europea, sus valores y su capacidad de integración.

 

En la actualidad la división entre lo secular y lo religioso está en transformación. Como factores que han conducido a este escenario la autora destaca la presencia en aumento del Islam en Occidente a través de la globalización y de las dinámicas de las migraciones internacionales, y de una característica incontestable de estas migraciones que es que han venido para quedarse, y están transformando la composición demográfica y con ella el paisaje urbano público.

 

Para analizar cómo la presencia y aumento del Islam en Europa desafía el secularismo europeo hay que empezar por reconocer, por un lado, que no hay un modelo unívoco de secularismo, sino que hay varios (el anglosajón, el francés, el turco o el indio), y por el otro, que estamos ante un proceso de reconocimiento mutuo entre el secularismo y el Islam, el cual va asociado a procesos de reflexión y de transformación por ambas partes.

 

La autora toca estos temas y cuestiones a través del análisis de dos casos y tipos distintos de secularismo, el francés y el turco. Por distintos motivos y con distintos argumentos, ambos acabaron limitando el uso del hiyab en espacios públicos como las escuelas en Francia y las universidades en Turquía, y en la función pública en ambos casos.

 

En Turquía, por ejemplo, las políticas de Tayyib Erdogan ilustran el secularismo pasivo, bajo el cual se concibe el secularismo como una característica del estado, no de los individuos, y reconoce que la religión tiene ramificaciones socioculturales más allá de la conciencia individual. Con el partido de Erdogan al poder el Islam dejó de ser el lenguaje de los pobres urbanos, de las clases políticamente excluidas, y pasó a convertirse en un medio de empoderamiento, tanto del aparato estatal, como de las nuevas y afluentes clases medias.

 

La naturaleza de la relación entre las sociedades europeas y el Islam está cambiando desde una dominación hegemónica unilateral a una interacción horizontal recíproca. A pesar de las relaciones asimétricas de poder, esta interacción ha impulsado un proceso de mutua transformación. En Turquía, por ejemplo, se puede observar como en los movimientos sociales la actitud de las nuevas generaciones seculares es tolerante y abierta hacia los participantes musulmanes, transformando así la versión turca del secularismo.

 

El concepto de religión contiene una serie de significados y prácticas que requieren ser analizados de forma crítica en base a las prácticas e interpretaciones de los actores sociales contemporáneos. El Islamismo es el nombre que se da a las formas conscientes y colectivas de remodelar la religión desde el punto de vista de cuestiones contemporáneas en la moderna vida política y en el mundo globalizado. Al hacerlo, el Islam debate y confronta las pretensiones de universalismo de la modernidad secular y del pensamiento social europeo. La entrada del Islam en la política global, el espacio público europeo y en la modernidad sexual trastoca las relaciones de poder establecidas y los marcos de pensamiento. Los tres reinos corresponden a tres diferentes escalas en qué la modernidad occidental disputa su hegemonía: las normas del orden mundial, la moral de la vida pública y las normas sexuales del sí.

 

Por su parte, las agencias religiosas cuestionan y critican que se considere que la modernidad tenga el monopolio en la definición del yo liberal, de la igualdad de género, de la frontera público/privado, y del secularismo. Y presentan al Islam como una alternativa ideológica compitiendo por la orientación cultural de la modernidad y retando las pretensiones occidentales de propiedad sobre la modernidad.

De esta manera, la sociología, que concibió la modernidad como un proceso de cambio intrínsecamente secular, afronta nuevos retos generados por el resurgimiento de la religión en general y del Islam en particular. Para la autora hay tres temas que ilustran de qué manera el Islam entra en las agendas de investigación y hace replantearse los marcos de pensamiento establecidos. Estos son la globalización, la esfera pública y el género.

 

La autora expone que podemos adoptar dos actitudes distintas al estudiar el secularismo en contextos no occidentales. Concebir que el secularismo es una creación occidental o que no es una creación exclusivamente occidental. Si optamos por la segunda podremos estudiar las múltiples formaciones y manifestaciones del secularismo en diferentes contextos históricos y religiosos.

 

El secularismo difícilmente puede ser entendido sin explicar la historia de la construcción de un estado-nación, ya que se entiende como separación entre estado y religión. En el proceso de construcción del estado-nación turco, el secularismo se utilizó para homogeneizar la cultura nacional, mientras que en el caso de la India el secularismo sirvió como garantía del pluralismo religioso. Pero hay que tener en cuenta que las reconfiguraciones entre lo secular y lo religioso no sólo están conformadas por los estados-nación, sino también por las dinámicas transnacionales y los flujos migratorios multirreligiosos y culturalmente heterogéneos. La historia del secularismo no está confinada a un determinado estado-nación sino que sigue una dinámica transnacional en la que los encuentros y confrontaciones entre diferentes culturas y civilizaciones se convierten en el escenario que da forma a los debates, trastoca distinciones y acelera préstamos entre lo secular y lo religoso.

 

Para la autora, las controversias que genera el tema de la visibilidad religiosa en Europa, deja en evidencia las reglas seculares no escritas y las normas que regulan la esfera pública en el llamado viejo continente. A pesar de eso, el tema de la religión en la esfera pública, no puede reducirse a las opciones de secularismo liberal o autoritario. Tanto las políticas francesas como las turcas que prohibieron el velo islámico en las escuelas públicas y en la universidad respectivamente, pueden considerarse políticas exclusoras que constituyen una interpretación autoritaria de la laicidad.

 

Según Göle, las acciones de las mujeres representan una transgresión espacial tanto de lo religioso como de lo secular. Las mujeres que reivindican el hiyab toman distancia tanto del modelo de emancipación del feminismo secular como de la interpretación masculina del Islam. En este contexto el velo ha pasado de ser un signo de estigma e inferioridad a un signo de empoderamiento, a menudo a partir del acceso al poder político, un signo de distinción y prestigio, a partir de la adquisición de capital social y cultural, y un signo de una nueva estética de las mujeres musulmanas, a partir del mundo de la moda.

 

En definitiva, todas las cuestiones que la autora va planteando a lo largo del libro requieren nuevas maneras de articular la frontera entre lo religioso y lo secular. Ante lo cual Göle reivindica el espacio público como un espacio de encuentro y de interacción entre lo religoso y lo secular, como un espacio de mutua transformación. 


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DOI: http://dx.doi.org/10.17583/recei.2017.2630

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RECEI- Revista Científica de Estudios sobre Interculturalidad | ISSN: 2014-900X| DOI prefix: 10.17583/recei

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